Exigen no levantar moratoria a siembra de maíz transgénico

Continúan protestas

Angélica Enciso L.

La Jornada                                                                                                                     

Mientras organizaciones no gubernamentales (ONG) continuaron ayer con las protestas porque se levantó la moratoria en el cultivo de maíz transgénico, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) se pronunció contra esta acción de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), ya que fue un proceso unilateral y una decisión que debió consultarse.

Greenpeace, el Grupo de Estudios Ambientales, la Unión Nacional de Organizaciones Regionales, Campesinas Autónomas y el grupo ETC demandaron a las autoridades ambientales que impidan concretar esa medida, porque no se ha resuelto el caso de la «contaminación» de maíz criollo en Oaxaca.

Desde el pasado martes integrantes de Greenpeace comenzaron una protesta en las instalaciones de la Cibiogem por la medida que adoptó el responsable de este organismo, Víctor Villalobos, con aval de su presidente en turno, el secretario de Agricultura, Javier Usabiaga.

Liza Covantes, coordinadora de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace, sostuvo que las causas que llevaron al gobierno a establecer la moratoria no se han resuelto; al contrario, se han agravado. «Levantarla representa la desprotección total del centro de origen de maíz y abrir la puerta a las empresas extranjeras productoras de transgénicos», señaló.

La moratoria se estableció en 1998, con el argumento de que México es el centro de diversidad del maíz y la introducción de cultivos genéticamente modificados podría acentuar la pérdida de esa diversidad, y porque al menos 30 por ciento del grano que se importaría de Estados Unidos sería transgénico.

Sin embargo, a pesar de esa prohibición de cultivo de ese maíz para cualquier fin, incluido el experimental, las siembras tradicionales se «contaminaron» con transgénicos. Ahora la moratoria se levantó, presuntamente para experimentación y facilitar los estudios que realiza el Instituto Nacional de Ecología (INE).

Frente a esto, Silvia Ribeyro, del Grupo ETC, sostuvo que el INE, que realiza monitoreos en Oaxaca para establecer si se mantiene la presencia de transgénicos, debe contar con un permiso especial, pero sin la injerencia de la Secretaría de Agricultura y sin levantar la moratoria. Las agrupaciones demandaron al presidente del INE, Exequiel Ezcurra, que presente a la Cibiogem un programa de emergencia para enfrentar los casos de contaminación genética de maíz, y denunciaron que esta comisión ha incumplido con su mandato de velar por la bioseguridad.

En tanto, José Antonio Serratos, integrante de la AMC y quien formaba parte del comité de bioseguridad cuando se estableció la moratoria de maíz en 1998, señaló que «es inoportuno su levantamiento, sobre todo cuando se está tratando de establecer reglas claras».

Por su parte, Francisco Bolívar Zapata dijo que en principio estuvo de acuerdo con la moratoria de maíz porque México es su cuna, pero se deben monitorear los transgénicos que hay en el ambiente a corto, mediano y largo plazos, pero bajo un marco jurídico, el cual aún está en discusión en el Congreso de la Unión.

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noviembre 13, 2003

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