Sembrar maíz nativo es un asunto político

Aldo González                                                                                                                 PDF

Cómo resolver la contaminación por transgénicos en México. Qué podemos hacer las comunidades, qué pueden hacer las ong, qué es están haciendo las transnacionales. Cómo vemos la movilización, qué tipo de movilización.

A nosotros nos preocupan mucho estas preguntas porque al tener el problema encima nos damos cuenta de que no es una comunidad, o dos comunidades o una región: es un problema de todo el país.

Pero en México no todos vemos el problema de la misma manera. Los grandes agricultores que producen maíz no están interesados en el asunto porque ellos no tienen maíces, no tienen semillas nativas, pues muchos utilizan híbridos y están enchufados al capital desde hace rato. Ésta no es su preocupación, mientras a nosotros sí nos interesa la contaminación del maíz porque es parte esencial de nuestra cultura. Nos tocaron en la esencia, en algo con lo que estamos íntimamente relacionados. Por eso las comunidades indígenas se movilizan más por defender el maíz que los grandes y medianos agricultores. Quienes hemos estado en los foros que se han hecho en México en relación con el maíz casi no vemos agricultores. Las organizaciones campesinas a veces se representan en eso espacios por algunos de sus dirigentes nacionales. En otras ocasiones no están, pero las comunidades indígenas se van sumando más y más a la reflexión de este asunto. Es algo que nos toca. La globalización neoliberal nos tocó en una de las partes básicas, fundamentales de la esencia del pueblo, de lo indígena.

 Entonces, cómo podemos movilizarnos para solucionar este problema. Desde las comunidades nosotros tenemos que hacer algo. El año pasado, por ejemplo, se hizo un muestreo para ver qué lugares estaban dañados y nos sirvió para saber que no era solamente la Sierra Juárez, Oaxaca y Puebla los que estaban contaminados sino que eran nueve estados de la república (y se muestrearon diez).

Entonces, el problema es de todos como mexicanos y de todos los pueblos indígenas. Qué tipo de movilización necesitamos. ¿Vamos a hacer una marcha desde nuestras comunidades hasta el df para exigir la cabeza de Monsanto o de quien sea, cuando el gobierno federal está financiando otros cultivos transgénicos de estas mismas empresas transnacionales? No nos van a hacer caso. La movilización la tenemos que hacer allá en nuestras comunidades y es algo que no se va a ver. No tenemos que salir a la calle a protestar, ni a gritar, ni a decir cosas, para actuar en contra de la globalización, ésa que nosotros no queremos. Lo vamos a tener que hacer en nuestras comunidades, desde allá. Hay algunos otros que están interesados en incidir. Hace algunos años tuvimos una reunión y alguien decía: “es que nosotros queremos que se haga una ley para que se impida la entrada de transgénicos en Oaxaca”, pero nosotros dijimos, eso ya no está en nuestra agenda porque en primer lugar no hay una ley de bioseguridad nacional y ya nos ensartaron en el problema de tener que hacer una ley de bioseguridad en Oaxaca. Cuando la discusión nacional no se ha dado, la empiezan a focalizar en un pequeño espacio del territorio nacional. ¿Y quiénes están interesados en hacer esto? Pues algunos de los que se han especializado en hacer lobby —que es una de las modas para enfrentar el asunto de la globalización. No sé cuanta gente sea pero es muy poca gente la que está interesada en que nosotros nos metamos a la discusión de hacer la ley. No. Lo que a nosotros nos interesa es defender el maíz.

Durante mucho tiempo nuestras comunidades sembraron el maíz como una tradición, como una costumbre y no se vio, no se problematizó, o no se politizó el que sembráramos maíz. Hoy sembrar maíz es un asunto político, y sobre todo sembrar nuestras semillas. No nos interesa sembrar las semillas transgénicas, por supuesto, pero tampoco nos interesa sembrar las otras semillas (híbridas, “mejoradas” u otras). Creo que si se trata de probar, de politizar y de movilizar tenemos que hacerlo a partir de nuestras propias propuestas y no estar esperando a que una ong internacional o que una fundación nos pueda otorgar un recurso para que nos diga además cómo vamos a enfrentar esa situación a nivel nacional haciendo un tipo de ley que proteja a todos. Porque se pueden hacer leyes, pero yo creo que es mucho más peligroso que se haga una ley en este momento, cuando la gente todavía no está lo suficientemente informada. Lo que es crucial es que aunque no se haga una ley nosotros hagamos un gran escándalo y cada campesino que siembre maíz en este país lo haga de manera consciente.

 * Aldo González es integrante de la Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca. Su papel como pensador y activista zapoteco es de gran trascendencia en México.

 

febrero 1, 2012

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