Jóvenes sin futuro en el campo

El destino de los menores de edad de áreas rurales de Jalisco está marcado por la marginación. Sin un lugar para su desarrollo integral, la mayoría opta por la migración. Los que se quedan luchan por la conservación de sus tierras

Reporte Índigo
Paloma Robles
1 de julio de 2013                                                                                                                        PDF

Invisibles en una población mayoritariamente urbana, los jóvenes rurales de Jalisco se buscan un lugar propio que les ayude a proyectar un futuro, que ya no es del campo, pero tampoco el de la ciudad.

Sus costumbres distan de las de sus padres y abuelos. Ya no trabajan la tierra y la mayoría opta por una carrera en el sector de los servicios o los trabajos en administraciones públicas locales. 

Los afortunados encontraron en la educación superior una salida al desarrollo, pero luego se topan con la realidad: Son pocas las opciones para ejercer.

Otros siguen el guión de la migración: Estados Unidos, Guadalajara, Ciudad de México. Aunque hoy en día estos destinos no les aseguran el éxito.

La crisis del país vecino se reciente en los pueblos, la remesas caen y algunos vienen de vuelta. Lo mismo sucede para los que viven en la capital estado. Asentados en periferias, gastan el tiempo en extenuantes jornadas trabajo y largos trayectos de ida y vuelta.

El sueño de la ciudad, el de las oportunidades, queda desdibujado. “Es difícil ir al cine, comprar cosas, moverte sin problemas (…) no es sencilla la vida en la ciudad”, apunta David Sánchez Sánchez del colectivo Juxmapa (Jóvenes Unidos por el Medio Ambiente de Palos Altos).

La población total de Jalisco es de 7 millones 350 mil habitantes,  el 27.2 por ciento de la población es joven, entre 15 y 29 años, en total un millón 99 mil jaliscienses.

Alrededor de 259 mil viven en comunidades no mayores a los 250 mil habitantes. Su invisibilidad es manifiesta, explica el investigador en asuntos rurales del Centro Universitario de la Región Valles (CUVALLES) de la Universidad de Guadalajara (UdeG),  Ramón Goyás Mejía.

“La población juvenil del campo es de las menos comprendidas, pues sobreviven a un cambio profundo de valores. La migración repercute en nuevas formas y costumbres para su comunidad”, refirió el especialista en entrevista con Reporte Indigo.

Goyás Mejía señaló que el modelo actual de desarrollo propicia el abandono del campo. Para él, la desvalorización del campo se ve reflejada al analizar la situación de los ejidos.

Alrededor de 5.6 millones de mexicanos son ejidatarios, según el último censo de población. Sin embargo, el promedio de edad es de 56 años.

Y mientras poco más del 50 por ciento de esa población ronda los 60 años, solo tres por ciento de los ejidatarios son jóvenes de entre 18 y 31 años, según información de la Procuraduría Agraria.

Son pocos los programas de apoyo gubernamental que reciben los jóvenes rurales. Uno de ellos se denomina Programa Joven Emprendedor Rural y Fondo de Tierras que para 2013 obtuvo un presupuesto de 448.3 millones de pesos.

La intención de dicho fondo federal es incentivar a los jóvenes a generar industrias agrarias, con terrenos que pertenecían a sus familias; pero la constante en dichos programas, según explica Goyás Mejía, es que los adultos no suelten sus tierras.

Jóvenes sin futuro en el campo

Daño ambiental también en el campo

En el colectivo Juxmapa iniciaron el análisis de la situación de los jóvenes rurales a partir de la observación de su realidad.

Explican que de ser una tierra rica, Ixtlahuacán del Río, y en específico la comunidad de Palos Altos, se volvió una tierra para el monocultivo de maíz.

El maíz después es utilizado de manera industrial en otros productos que ni se fabrican en el municipio, ni se consumen por los pobladores de ahí.

Eso alteró el ecosistema de todo el entorno: El clima, la conservación de otras especies, pero sobre todo causó estragos en su alimentación, pues ahora gran parte de los productos que consumen en las localidades están industrializados.

Para el colectivo en mención, el grano de maíz se convirtió en el eje transversal de todos sus estudios. Actualmente elaboran un proyecto que evidencia el deterioro de su suelo.

La principal crítica de los jóvenes rurales de Palos Altos recae en la forma en cómo se ha utilizado el campo  y eso les llevó a preguntarse “¿Y nosotros dónde vamos a vivir?”.

Eso, a dicho de David Sánchez, ha permitido que jóvenes de entre 12 y 29 años se junten y empiecen a generar propuestas a su comunidad. Muchas de estas son vistas por los mayores de la comunidad como gestos inocentes.

Los adultos, explicó Sánchez, demeritan su condición de campesinos.

Uno de cada dos pesos que se gasta en el campo no viene de actividades agropecuarias y evidencia que existe una nueva ruralidad en México, comenta el profesor investigador de la UdeG, Ramón Goyás.

El especialista considera que el tema de las juventudes rurales se ha mantenido también marginado desde el aspecto académico,  “no hay estudios serios  que validen el escenario y su problemática, ni las posibles soluciones”.

Es por eso que el caso de la comunidad de Palos Altos fue uno de los que se presentó en la preaudiencia del Tribunal de los Pueblos como muestra de que existe una violencia sistemática del Estado mexicano hacia sus ciudadanos.

David Sánchez explica que lo que se vive de manera sistemática es un “desvío de poder” por parte de las autoridades.

Crónica de la preaudiencia del TPP en Jalisco

El pasado 28, 29 y 30 de junio el Tribunal Permanente de los Pueblos sesionó en el estado. Bajo el tema de “Territorialidad, subsistencia y vida digna” ahí realizó una preaudiencia en donde fueron escuchadas comunidades de todo el estado.

Conoce los detalles sobre la sesión de preaudiencia del TTP realizada este fin de semana en la comunidad de San Isidro, municipio de San Gabriel, Jalisco.

¿Qué es el Tribunal Permanente de los Pueblos? 


El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) es una iniciativa internacional surgida desde las organizaciones defensoras de derechos humanos que buscan promover el respeto universal y efectivo de los derechos fundamentales de los pueblos y de las minorías.

Es un tribunal ético internacional de carácter no gubernamental. No tiene carácter vinculante, sin embargo es considerado un órgano con amplia autoridad moral cuyos criterios tienen  incidencia en la formación de opinión pública sobre violaciones a los derechos humanos a nivel internacional.

En la “preaudiencia” de este fin de semana participaron como dictaminadores Dora Lucy Arias, del colectivo Alvear Restrepo, promotora del TPP en Colombia.

Andrés Barreda, del Centro de Análisis social, investigación y formación popular, y Ramón Vera Herrera, investigador de la Organización Internacional Grain.

Los resultados de Jalisco se sumarán a otras preaudiencias realizadas en otros estados de México y finalmente todos los casos serán expuestos en el pleno del Tribunal Permanente de los Pueblos, Capitulo México, en la Ciudad de México.

julio 1, 2013

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