Pueblos originarios exigen del GDF respeto e inclusión

  • Demandan ser tomados en cuenta en las políticas ambientales
  • Efectúan en Milpa Alta reunión convocada por el Congreso Nacional Indígena

Rosa Rojas

La Jornada

1 de febrero de 2014

Los pueblos de Milpa Alta han cuidado sus bosques y defendido su territorio desde antes de la llegada de los españoles y desde antes de que se constituyera el Estado mexicano, por lo que exigen que la nueva relación con el Gobierno del Distrito Federal (GDF) debe ser de respeto y de reconocimiento de su autonomía y autodeterminación; de que las políticas medioambientales deben ser decididas desde los pueblos, planteamientos que se hicieron ayer durante la primera reunión de comunidades, pueblos y barrios capitalinos, convocada por el Congreso Nacional Indígena, región DF, y la comunidad de Milpa Alta.

Julián Flores Aguilar, representante de bienes comunales de Milpa Alta, dio la bienvenida a 350 delegados fraternos y 32 delegados efectivos de 28 pueblos y barrios del Distrito Federal asistentes, recordando que este pueblo lleva más de un siglo siendo zapatista, que es adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y que el subcomandante Marcos estuvo aquí varios días durante su recorrido por el país.

Francisco Pastrana, también integrante de la citada representación de bienes comunales, señaló que ahora hay una política muy agresiva sobre el medio ambiente de parte del GDF porque las autoridades pretenden conservar los recursos naturalesexcluyendo a los pueblos para abrir las puertas a la inversión privada.

Pastrana aseveró que dentro del Congreso Nacional Indígena (CNI)hay quien dice que no quieren nada con el gobierno, ninguna relación, pero Milpa Alta no es Chiapas, y sus condiciones particulares obligan a hacer un análisis porque no tener ninguna relación significaría que el GDF haga su política sin tomar en cuenta a la comunidad, lo que no puede permitirse.

La política ambiental oficial, agregó, debe reconocer que los pueblos son los dueños de las tierras, que los recursos naturales les pertenecen, por lo que el GDF debe cubrir los servicios ambientales a precio justo pues son fundamentales para la vida, ya que nadie puede vivir sin aire y sin agua, enfatizó.

Mencionó que en un decreto de 1987 se determinó la línea de conservación ecológica y la de desarrollo urbano en el Distrito Federal, dentro del suelo de conservación que abarca unas 87 mil hectáreas, un 97 por ciento son de propiedad comunal o ejidal y de éstas 32 por ciento pertenecen a Milpa Alta, precisó. Pero, subrayó, esa declaratoriano le da derecho al GDF de intervenir directamente en nuestro territorio.

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Reiteró que en 1821, cuando se creó el Estado mexicano, ya existían los pueblos originarios y esos derechos históricos se tienen que hacer valer, lo que no se va a conseguir si los pueblos no ejecutan su autonomía y buscan que se dé cumplimiento a los acuerdos de San Andrés firmados por el gobierno mexicano con el EZLN, y esa relación, dijo, debe darse no sólo entre el GDF y los pueblos originarios, sino también con los barrios en donde fueron subsumiéndose esos pueblos.

En el encuentro, que termina este sábado, se plantearán en mesas de trabajo acciones concretas para enfrentar la problemática general del Distrito Federal y de los propios pueblos.

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