Atención a la Cruzada Contra el Hambre

Edna L. Fuerte

El Diario.mx

28 de abril de 2014

Atención a la Cruzada Contra el HambreDesde que fue anunciada la Cruzada Contra el Hambre, se hizo evidente que uno de los ejes ineludibles del desarrollo social en nuestro país debía ser la alimentación, tanto en un sentido de cobertura alimenticia, en cuanto al derecho a la alimentación, como en cuanto a la educación alimentaria y el también derecho a la calidad.

Al menos en el discurso estaban integrados esos ejes de trabajo; sin embargo, no es necesario remitirnos a todas las críticas que ha recibido este programa, no únicamente por los pocos resultados que se han evidenciado, sino también por no tener claridad ni congruencia en muchas de las políticas que se han implementado. Desde incluir alimentos chatarra en los paquetes de apoyo, hasta recientes señalamientos de paquetes de alimentos en estado de descomposición o con fechas de caducidad de hace varios años (A nombre de la Cruzada Contra el Hambre, reparten despensas caducas en Irapuato; a cambio piden votos por el PRI sinembargo.mx 26-Abr-2014), además de supuesto uso político partidista de los recursos del programa.

Todos estos señalamientos son muy graves si consideramos el nivel de emergencia alimentaria en la que se encuentran muchos sectores de la población a nivel nacional, y más aún en aquellas zonas en las que se ha concentrado la operación del programa; el mayor peligro es que ante la necesidad, el hambre real, las personas lleguen a consumir productos en mal estado, y también que su necesidad sea usada como moneda de cambio de intereses políticos. En Ciudad Juárez acabamos de recibir la visita de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, quien junto con el gobernador de nuestro estado inauguró el primero de los 73 comedores populares que –se ha anunciado– se irán creando mes a mes, a partir de mayo, en nuestra ciudad. Sin duda, como lo señalaron los medios de comunicación locales, el primer menú que se ha ofrecido cumple con todas las expectativas, pero no podemos dejar que todo se quede en un pomposo evento público, es importante que las organizaciones de la sociedad civil, y también nuestras instituciones locales tengan una presencia activa en la vigilancia del funcionamiento de este programa. Podemos estar de acuerdo o no en las características que podrían ser calificadas como asistencialistas o incluso, populistas, del subsidio alimentario a la población, pero no podemos eludir el hecho real de que los grupos vulnerables a los que atiende están en una situación de emergencia. Se ha anunciado que los comedores populares atenderán a personas de la tercera edad, niños menores de 11 años y personas con capacidades diferentes, de esta forma no sólo se resuelve la circunstancia particular de estos sectores, sino también se apoya a sus familias al ofrecer una solución en sus necesidades diarias de alimentación.

Pero esto, nuevamente, aún esta sólo en las buenas intenciones, debemos observar cómo se implementa el proyecto total, cómo van funcionando los comedores, si el servicio que ofrecen es verdaderamente de calidad y conforme a las necesidades de cada una de las zonas en las que estarán ubicados. Es necesario asegurarnos que las instituciones de gobierno encargadas del funcionamiento de este programa no confundan su obligación de coadyuvar a hacer efectivo el derecho a la alimentación de todos los mexicanos, con una obra de caridad o, peor aún, con el proselitismo político.

Ciudad Juárez, lo hemos dicho en muchas ocasiones, vive circunstancias sociales muy peculiares, y tiene necesidades y problemáticas que deben ser atendidas de forma integral. Si se trabajará para terminar con el hambre de los más necesitados se debe hacer con la conciencia de que esa medida forma parte de un proyecto social de recuperación integral, con la convicción de que no se trata sólo de ofrecer un servicio de comedor, sino que ese servicio será un cambio significativo en la calidad de vida de quienes lo reciban, y que a su vez, los comedores pueden ser importantes espacios de integración social, en donde no sólo se alimente a las personas, sino también se les conozca y se pueda detectar y canalizar situaciones de riesgo que se estén enfrentando.

Hay mucho por hacer, pero se debe partir de una visión amplia, estemos atentos a lo que hace la Cruzada Contra el Hambre en nuestra ciudad, ojalá lo que tengamos que señalar sean sólo aciertos.

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abril 28, 2014

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