Eliminarían ciclo otoño invierno en Valle

  • Se abaten los mantos acuíferos, así que la agricultura dependería del agua de lluvia

Luis Telles

7 de julio de 2014

Valle de Santiago, Guanajuato.

Para evitar que se agoten los mantos acuíferos es necesario que el campo se tecnifique, dice el especialista.

Para evitar que se agoten los mantos acuíferos es necesario que el campo se tecnifique, dice el especialista.

Cada año se van abatiendo los mantos acuíferos, entre 4 y 5 metros en el estado, y por consecuencia llegará el momento en que ya no habrá agua del subsuelo para hacer la agricultura, sino únicamente la que se obtenga de la lluvia. 

Va a tender a desaparecer el ciclo otoño-invierno, que básicamente es cebada y el trigo que se riegan básicamente con agua rodada que se guarda en las presas, porque el productor prefiere utilizar esa agua en el ciclo primavera-verano, lo que se traduce en que cada vez se va a ir sembrando menos cebada y trigo.

 Los productores están esperanzados a las lluvias pero no consideran que por ley, la prioridad es el consumo humano, después para el uso agrícola y posteriormente el industrial, pero la agricultura se lleva casi el 78% del agua.

Opciones tecnológicas

 Juan de Dios Andrade responsable de FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura) en Guanajuato dijo que es importante que el productor se convenza en el tema de tecnificación del campo, que entienda que la técnica es una palanca que ayuda a aumentar la productividad agropecuaria y que existe una gran oferta de opciones tecnológicas.

“Cuando ya se plantea al productor, contestan que sí está bien la tecnificación de riego, de los fertilizantes, la labranza de conservación, pero para ellos muchas veces el problema se concentra en la capacidad que tienen para hacer las inversiones”.

En ese sentido, recordó que, tanto el gobierno federal como estatal, tienen programas para apoyar la tecnificación en el campo; de 10 hasta 20 mil pesos por hectárea dependiendo el tipo de sistema, pero lo importante es que el productor se decida a dar ese paso, porque en ese proyecto tiene que aportar cuando menos la mitad de su bolsa.

Juan de Dios explicó que el área importante agrícola está en los valles, un promedio de 400 mil hectáreas, pero tan sólo van entre 90 y 100 mil tecnificadas, aunque dijo que es de reconocer también que el 50% de tierras con opciones tecnológicas son las que están relacionadas con riegos que se hace extrayendo agua del subsuelo.

Para analizar y concientizarse el productor, debe de saber que si se invierten cerca de 1 mil 300 litros de agua para producir un kilo de maíz, con el sistema de riego tecnificado con 700, 800 litros de agua se puede producir ese kilogramo de grano, “el mayor beneficio es para el futuro de la agricultura, porque el agua que extraemos del subsuelo se va acabando”.

Reiteró que si se considera que si el agua se extrae a 180, 200 metros de profundidad, “llamadas aguas fósiles”, aguas que se almacenaros ahí, hace millones y millones de años, y que es muy complicado que la lluvia que cae llegue a infiltrarse a través del suelo, rocas, de todos los perfiles hasta 180 metros, “las recargas de los mantos acuíferos por las lluvias son mínimas, es muy complicado”.

El funcionario dijo que, para revertir el daño, se tendrían que hacer inversiones en la construcción de pozos de infiltración, pero que estos tengan filtros para que no se vaya a contaminar el agua fósil, “pero tenerle fe, a recuperar los mantos acuíferos con la infiltración a corto plazo, no es factible”.

En ese sentido dijo, es urgente que el agua que se tiene disponible se haga muy eficiente para producir alimentos, y que se presione lo menos posible a los mantos acuíferos, porque si no, va a suceder lo que ocurrió en Torreón con la Laguna, que se saca agua hasta 300 metros de profundidad, pero contaminada con arsénico.

“Ya el problema no es que no se lleve la agricultura, sino que hay riesgos de disponibilidad de agua para uso humano. En Baja California, se ha sacado tanta agua del subsuelo que ya entró el agua del mar y contaminó los acuíferos del territorio”.

Zona norte

Juan De Dios dijo que, en la entidad las áreas más críticas son las del norte, porque se extrae agua a 180, 200, 250 metros y las recargas son menores porque el agua escurre al valle, e incluso el agua que extraen sale caliente, “ya en vez de hacer agricultura, estarían pensando en construir balnearios de aguas termales.

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julio 7, 2014

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