Rebasa la capacidad de regeneración de la Tierra el consumo global: ONU

Redacción
La Jornada
05 de Junio 2015

Los caminos del viento

El sistema alimentario provoca 80% de la deforestación, el uso de alrededor de 70% del agua y la pérdida de especies y biodiversidad, dijo Achim Steiner

El sistema alimentario del mundo provoca 80 por ciento de la deforestación, el consumo de alrededor de 70 por ciento del agua y es la principal causa de la pérdida de especies y biodiversidad, sostuvo Achim Steiner, subsecretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en la víspera de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.

Señaló que una tercera parte de los alimentos que se producen en el mundo terminan en la basura, lo cual cuesta a la economía del orbe un billón de dólares al año.

Precisó que casi la mitad de estos desperdicios provienen de las regiones industrializadas.

Apenas 65 países se han sumado a la economía verde y, con estrategias relacionadas, se han comprometido con la Asociación para la Acción sobre Economía Verde para orientar la inversión y las políticas hacia tecnologías limpias, infraestructuras que para el uso eficiente de los recursos, unos ecosistemas sanos, una mano de obra calificada ecológica y una buena gobernanza.

Steiner sostuvo: La cruda realidad es que nuestro consumo global rebasa ya vez y media la capacidad de regeneración de la Tierra. De continuar las tendencias actuales de población y consumo, la humanidad necesitará el equivalente a dos planetas como el que habitamos para mantenerse en 2030.

Agregó que ante el incremento de la población mundial, que para mediados de siglo se estima en 9 mil millones, la demanda sobre los recursos sobrexplotados elevará los conflictos. A diario recibimos noticias sobre los niveles récord de sequías, inundaciones, contaminación atmosférica asfixiante y especies en peligro de extinción.

Dijo que la única alternativa para que las economías sigan creciendo es aumentar radicalmente la productividad, es decir, hacer más con menos. Es necesario abandonar las actuales pautas de producción y consumo de nuestro sistema económico lineal de extracción, producción, consumo y desperdicio, para pasar a una economía verde incluyente, inspirada en los procesos naturales en los que no hay el concepto de desperdicio, pues todo residuo es alimento.

Concluyó que la economía verde puede mejorar el bienestar humano y la equidad social, reducir los riesgos ambientales.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/06/05/sociedad/039n1soc

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *