Declaración Ka Kuxtal Much Meyaj A.C.

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Hermanas y hermanos

En esta ocasión se cumplen nueve años de encontrarnos para compartir, para celebrar nuestras semillas, la representación de la vida y memoria de nuestros padres, abuelos y abuelas, las enseñanzas, la sabiduría que hacen latir el corazón de estas semillas, que hacen latir aun en nuestros corazones los deseos de libertad y vida buena que nos enseñaron nuestros padres y abuelos.

Como mayas que somos, sabemos la importancia que tiene el número nueve, de que es más importante celebrar las novenas y treceavas ocasiones que las décadas, cuando hacemos nuestras ceremonias, colocamos nueve jícaras, para recordar las nueve bebidas que nombra el Popol Vuh, cuando hacemos nuestras medicinas, usamos nueve hojas, nueve raíces o nueve cortezas, como estas, seguramente hay muchos otros modos y maneras en que el número nueve está presente y la importancia que tiene.

Por esta razón es que es tan importante nuestra novena fiesta de semillas, celebramos el caminar hacia la nueva vida, el renacimiento de nuestra fuerza, el resurgimiento de nuestros maíces. El nueve es el camino al Xibalba, el Xibalba es el lugar del renacimiento y aquí estamos, renaciendo ante las dificultades que hemos superado uno a uno, vendrán más, no nos detendremos.

Ahora nosotros, Ka Kuxtal, estaremos con mayor participación ante las dificultades y amenazas que como pueblo maya nos ocuparan, las políticas agrícolas de los gobiernos siguen recetando despojo, contaminación y destrucción, la deforestación que el sistema agrícola industrial ha provocado en nuestro territorio, es un daño que ya están sufriendo nuestros hijos e hijas, permitir que esto siga avanzando es traicionar nuestras raíces.

Aquel paisaje, lleno de árboles, un paisaje en el que prevalece el olor de la miel, en el que el canto de los pájaros te despierta por las mañanas y recorres cotidianamente el denso monte.

Este es el paisaje en que nacimos, donde aprendimos de los abuelos y abuelas. En aquellas épocas las cosechas eran abundantes y diversas y podíamos predecir el tiempo de la lluvia. Sin embargo, aquello que parecía no terminar nunca hemos visto en los últimos años, como se ha ido destruyendo.

Ideas diferentes, fuerzas ajenas y políticas publicas impulsaras del capital comenzaron a cambiar nuestro estilo de vida.

Ahora en todas nuestras comunidades hay compañeros que ya no cargan sus costales de maíz, sino cargan sus deudas, compañeros que ya no pueden preocuparse por qué color o sabor de semilla sembrar sino con cual podrá pagar sus deudas.

Defendemos las semillas nativas porque nos indigna que las condiciones de los compañeros y compañeras de las comunidades tengan que vivir con el agua hasta el cuello, con la incertidumbre diaria de aquellos que cobran sin misericordia, y esto señores, es responsabilidad de aquellos que definen e impulsan las políticas públicas agrícolas.

Las condiciones de empobrecimiento de los agricultores son del tamaño de la vergüenza que deberían sentir los gobiernos y quienes desde sus escritorios definen las políticas agrícolas, aquellos que desde cálculos dizque matemáticos definen la cantidad de tiempo, la cantidad de sol que tendrán que pasar los campesinos día a día, las dificultades para obtener el agua para los cultivos deberían avergonzar a aquellos que lo regulan.

En nuestro territorio se define ahora el destino de la vida de nuestros hijos e hijas, con acciones ridículas, aquellos que desde arriba miran hacia abajo creen tener la receta para solucionar un problema que ellos mismos causaron, los mismos que permitieron la siembra de la soya transgénica son aquellos que hoy traen el protocolo de consulta.

Como Ka Kuxtal decimos, no estamos de acuerdo con el proceso de consulta, pues es un proceso manipulado y sin utilidad a la firme demanda de nuestros pueblos, No queremos Soya transgénica. De ningún modo, en ningún momento.

La consulta es un proceso que no responde a la demanda de los pueblos, a la demanda publica y vivencial, un reclamo de permitir mantener nuestros modos de vida y nuestro propio modo de entender el desarrollo.

Durante años han llegado a nuestras comunidades a ofrecer el desarrollo, ese desarrollo aun no lo conocemos, pero si conocemos la deforestación, los incrementos en la temperatura por el cambio climático, las deudas por el sistema agrícola, conocemos las enfermedades que nos provocan los alimentos, conocemos las dificultades de nuestras familias, conocemos nuestra agua contaminada con agroquímicos, ¿ese es su desarrollo?

Declaramos que las estrategias agrícolas y forestales siguen dañando los modos de vida del pueblo maya, pues son pensados para el desarrollo agrícola y no para la vida buena de los pueblos indígenas.

Declaramos que no estamos de acuerdo con la siembra de soya transgénica ni de ninguna otra semilla modificada, que no estamos de acuerdo con la siembra de grandes extensiones de la siembra de palma africana, porque desde aquí y desde hoy anunciamos que serán proyectos de muerte para los territorios de los pueblos indígenas y campesinos, para la agricultura tradicional y las semillas

Hoy estamos aquí para celebrar nuestras semillas, para celebrar la vida y pedir para una buena cosecha, porque de esta semilla nacimos, porque esta semilla es lo que somos, con esta semilla sembramos vida y cosechamos libertad.

Por Ka Kuxtal Much Meyaj A.C. Iturbide, Hopelchen, Campeche.

Red en Defensa del Maíz, 15 de mayo del 2016.

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