El maíz Zapalote Chico símbolo de la resistencia alimentaria

El xhuba’ huiini’ es el mejor maíz del mundo

El maíz Zapalote Chico símbolo de la resistencia alimentaria de los istmeños, según tesis doctoral de Alejandro Noricumbo

acbf17dca076404b2078b0d4b135530d_XL

“Pese que el Zapalote Chico es un maíz de bajo rendimiento frente a otra variedades nativas de México, pese a los intentos gubernamentales por introducir otros cultivos como el arroz, la caña de azúcar, el sorgo o el ajonjolí, y también a pesar de los intentos por implantar variedades híbridas e incluso transgénicas de maíz de alto rendimiento, este cereal nativo es el preferido por los campesinos de la región. Esto se debe a su precocidad, resistencia a los vientos, resistencia al gusano cogollero y, fundamentalmente, por poseer un tipo de almidón con alta calidad nutricional y textura, que lo hacen apto para la elaboración de la gastronomía regional. En suma, el mantenimiento del predominio del Zapalote Chico, tanto en la producción como en el consumo, se explican por su adaptación a las condiciones ambientales y a la cultura gastronómica de la región” concluyó el doctor por la Universidad de Vigo, Alejandro Noricumbo Linares.

Lo anterior fue la conclusión de sus tesis doctoral que presentó de forma resumida en la Casa de la Cultura de Juchitán en ella destacó que “la economía de la región es de subsistencia, apoyada en lógicas redistributivas y recíprocas que han resistido hasta ahora a las dinámicas capitalistas. El campesinado sigue cultivando Zapalote Chico por resistencia cultural, pese a los múltiples programas del gobierno que han incentivado la plantación de sorgo, ajonjolí, arroz o caña de azúcar. La preferencia por este cereal nativo frente a otros se debe a su sabor, diversidad gastronómica, valores nutricionales, precocidad, adaptación al medio y color; cualidades que llevan a que sea considerado por la población de la región como el mejor maíz del mundo.”

Para el juchiteco radicado en España, un maíz que es ideal para el ambiente de la región y que reúne todas las caracteríaticas para su cultivo y la gran diversidad de alimentos en las que deriva, sólo existe un obstáculo a su éxito: “Frente a esas fortalezas de este cultivo, los problemas de los campesinos derivan principalmente de la falta de apoyo al campo y la baja rentabilidad económica de la venta del Zapalote Chico”.

Según la investigación realizado por Noricumbo Linares “este cereal nativo constituye un elemento fundamental que ha garantizado la soberanía alimentaria de la población, y concretamente de la población campesina, de la región. La distribución de la producción entre el autoconsumo y la venta en los mercados locales o regionales garantiza a esta población una subsistencia alimentaria apoyada en una dieta equilibrada; pues el mercado local destaca por la variedad y abundancia de productos alimentarios de todo tipo, que son intercambiados por maíz (que funge como base de toda la gastronomía). Es por ello que no estamos ante campesinos empobrecidos y desnutridos, sino ante una población que, pese a no poseer ingresos monetarios considerables, consigue acceder a una nutritiva y completa dieta alimentaria”.

Por Gerardo Valdivieso Parada, 24 de Agosto del 2016.

Fuente: Esta mañana, periodismo libre. 

agosto 30, 2016

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *