Carta abierta al Congreso de la Unión

Red en Defensa del Maíz

8 de octubre de 2002                                                                                                          

CIBIOGEM – Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Transgénicos

SAGARPA – Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación

El 9 de Octubre de este año, organizaciones campesinas e indígenas de México, junto con organizaciones de la sociedad civil hicimos públicos los resultados de las muestras de maíz que tomamos en 138 comunidades campesinas e indígenas de México. Los análisis mostraron contaminación transgénica del maíz campesino en 33 de esas comunidades en Chihuahua, Morelos, Durango, Estado de México, San Luis Potosí, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Veracruz, y en varios casos con presencia de hasta 3 diferentes transgénicos en la misma planta, correspondientes a maíz tolerante a herbicidas y maíz insecticida con la toxina Bt. Además detectamos en todos los Estados mencionados la presencia de contaminación con maíz transgénico Bt de la variedad «Starlink», prohibido para consumo humano en Estados Unidos. Todas las secuencias están patentadas por alguna de las 5 multinacionales que controlan globalmente la producción de transgénicos.

Los resultados de estos análisis -que confirman la contaminación informada por el INE-Conabio desde el 2001- fueron realizados con el esfuerzo de campesinos, indígenas y organizaciones de la sociedad civil, frente a la falta de acciones del gobierno y las instituciones académicas para evaluar la extensión y gravedad de la contaminación. Son sólo una pequeña muestra del hecho gravísimo de la contaminación, seguramente presente en muchos otros Estados.

La SAGARPA, sin tomar cuenta de la contaminación y ocultando hasta sus propios estudios que la demuestran, ha seguido promoviendo la fuente principal de contaminación: las importaciones de maíz de Estados Unidos. Maíz que llega mezclado con transgénicos y subsidiado, compitiendo deslealmente con los campesinos de México y con la producción nacional. Víctor Villalobos, conocido promotor de los transgénicos y amigo de las empresas que los producen, es el representante de la SAGARPA en la presidencia de la CIBIOGEM. Desde allí ha expresado repetidamente su intención de levantar la moratoria que impide la siembra de maíz transgénico.

El Senado de la República, con el apoyo de todos los partidos -al igual que con la Ley de Derechos y Cultura Indígena- aprobó irresponsablemente y contra las protestas de organizaciones civiles y campesinas, una Iniciativa de Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, que pasó para discusión a la Cámara de Diputados. Esta iniciativa de ley, de aprobarse, legalizar· y aumentar· la contaminación, ya que no se basa en el principio de precaución, no tiene en cuenta la situación especial de que México es centro de origen del maíz y muchos otros cultivos y concentra la decisión de liberación de cultivos transgénicos en la SAGARPA que ha ocultado hasta sus propios estudios sobre la contaminación y la ha promovido a través de las importaciones.

El maíz está en la base cultural, económica y social de los pueblos indios y las comunidades campesinas y es un elemento fundamental de la alimentación y la vida de todas y todos los mexicanos. Los transgénicos están en manos de un puado de transnacionales que demandan a agricultores por el uso de sus semillas patentadas cuando se han contaminado, e implican importantes riesgos potenciales al medioambiente, la biodiversidad, la salud y las economías y culturas campesinas e indígenas. La contaminación que se podría dar con el maíz transgénico para expresar sustancias no comestibles, como plásticos, adhesivos, espermicidas y vacunas veterinarias (actualmente en experiencia en Estados Unidos) son una amenaza aún mayor. Los campesinos e indígenas de México tienen muchas opciones sanas para proveer al país con los alimentos que necesitamos sin multinacionales ni transgénicos.

Entendemos que la contaminación del maíz, y sus intentos de legalizarla a través de esta iniciativa de Ley de Bioseguridad, al igual que con la aprobación de la Ley de Derechos y Cultura Indígena, es un ataque al maíz en su centro de origen y por tanto a las bases culturales, económicas y sociales de los pueblos indios y campesinos y de todos los mexicanos. En el concierto de intentos privatizadores de la energía, agua y otros recursos, es un ataque más a la soberanía.

Por eso, organizaciones campesinas e indígenas junto con organizaciones sociales y civiles del país denunciamos la contaminación transgénica del maíz nativo, tomamos en nuestras manos el proceso de descontaminación y demandamos:

– Parar urgentemente las importaciones de maíz

  • Rechazar la Iniciativa de Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, actualmente en discusión en la Cámara de Diputados.
  • Mantener la moratoria que impide la siembra de maíz transgénico.
  • Revisar la Legislación indígena para que se respete el espíritu de los Acuerdos de San Andrés y la Ley de la COCOPA para proteger al maíz reconociendo la identidad y los derechos de los pueblos indios.

AJAGI CECCAM CENAMI Grupo ETC CASIFOP UNOSJO UNORCA

CONTEC COSYDDHAC ORAB (organización de agricultores biológicos) Regionalización Tuxtleca CEDIM (colectivo de educación y desarrollo integral de la mujer) CREO (centro regional de educación y organización a.c.) UNITONA Unidad Indígena totonaca nahua Comunidades de las comunidades rurales de Sierra de Huayacocotla, Huejutla, Xochicoatlan Hidalgo; Plan de Gatica, Guerrero; Tehuantepec, Huautla; Oaxaca, , Las Margaritas, Acteal y Palenque, Chiapas, La Tarahumara, Tuxpan, Los Tuxtla, Córdoba, Veracruz Sierra Norte, Sierra Negra de Puebla.

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